lunes, 1 de junio de 2009

Magia Domestica parte 3

En caso de que los problemas se deban a entidades adimensionales del bajo astral, el mecanismo seria similar. Las entidades de este tipo actúan como parásitos que se nutren del campo vital de los vivientes. Emiten información sin apenas coste energético, para manipular el Qi local y robado a los habitantes de la casa que se sienten desvitalizados. Suponemos que con la sal y el vinagre, que absorben energía, se crea un equilibrio, el ciclo se distorsiona, la entidad se agota y abandona el lugar en busca de otro más propicio
aceite sagrado Otras experiencias basadas en reacciones químicas, aunque menos espectaculares, también se consideran indicativas de la presencia de fuerzas maléficas. Una muy simple es verter una capa de aceite de oliva, como de un centímetro, en un vaso lleno de agua. Normalmente el aceite flota en la superficie sin mezclarse con ella. Sin embargo, si en el ambiente hay una negatividad, al cabo de un tiempo (horas, días, ... ) el aceite se emulsiona con el agua. Esto es difícil de lograr sin la presencia de un agente tensoactivo. Por tanto, se precisa una acción mecánica u o­ndas ultrasónicas, o sea, un considerable aporte de energía. El aceite de oliva virgen es el único vegetal que contiene hidrocarburo escualeno, una sustancia capaz de recibir energía de una naturaleza eléctrica, mecánica, acústica, etc., y suministrar otra energía de diferente naturaleza pero de características dependientes de la que recibió. Por tanto, el aceite es un transductor y amplificador de fuerzas cósmicas.
Además, el agua por sí sola es también un buen captador de estas fuerzas. La presencia de este escualeno acelerada considerablemente la absorción de la energía responsable de la nocividad, con la consecuencia de la emulsión o dispersión de finísimas gotas de aceite en agua. Por alguna razón, el aceite de oliva se utiliza frecuentemente en rituales mágicos y religiosos como elemento purificador. Sin embargo, la emulsión espontánea del aceite en agua también puede ser indicativa de la presencia de otras fuerzas, ya sean negativas o positivas. Antiguamente algunos curanderos sumergían el dedo de un paciente en un vaso de agua con aceite. Según la emulsión obtenida, deducían un diagnóstico. Un internista destinado en un servicio de VIH efectuó esta prueba para comprobarla efectividad de sus terapias. Comprobó con asombro que los dedos limpios y sin heridas de sus pacientes provocaban una espesa emulsión en pocos minutos.
Suponemos que una fotografía Kirlian de estos dedos mostraría una emisión maligna extraordinaria. La abundancia de otros factores aparte de los paranormales que pueden provocar la emulsión, hace que esta prueba sea poco específica como detectará y eliminatoria de nocividades de esta índole.
Otro sistema más moderno para alejar a espíritus parásitos son los emisores de ultrasonidos que se utilizan para roedores, insectos, etc. No sabemos por qué los ultrasonidos son capaces de esta proeza, pero parece que así es. Ello sería comprobable con la sal y el vinagre. Aquí podría jugar otro factor: los ultrasonidos se utilizan para emulsionar aceites y agua sin requerir agentes tenso activos.
En este caso, los ultrasonidos se comportan como estas presencias. Es posible que su frecuencia se acople a la de estos adimensionales y les haga su estancia dolorosa. Lo que no sabemos es si vale para eliminar aojamientos, etc.
En definitiva, es posible que en las prácticas de magia negra se utilice inconscientemente el ingente potencial energético que se llama Energía del Punto Cero y que, con la adecuada información malévola proyectada desde lejos, se manifieste como fuerza nociva capaz de dañara personas y a otros seres vivos. Reacciones como la de la sal y el vinagre, que requieren una cierta energía sutil, son capaces de distorsionar esta manifestación, eliminar su nocividad y devolver la normalidad a los habitantes de esos ambientes infestados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario