Estas inflamaciones se reconocen fácilmente por el aumento de volumen de los párpados y más aún por el color rojizo que adquieren. Para combatirlas, se debe lavar tres veces al día con agua de rosas de calidad superior mezclado con agua que haya hervido durante media hora. Para secarse, use un trapo de hilo muy fino y sólo pase ligeramente sobre la piel para secarse.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada